
En el marco del saneamiento de las cuentas públicas y el objetivo de superávit fiscal, el Gobierno Nacional aplicó recortes en las empresas estatales a través de cambios administrativos, reducciones de personal y estrategias comerciales. De las 32 empresas no financieras administradas por el Estado, 12 registraron resultado financiero negativo en 2025, con un déficit conjunto de $328.771 millones, según datos de la Oficina Nacional de Presupuesto de la Secretaría de Hacienda.
En contraparte, 20 compañías obtuvieron superávit financiero por $1.231.923 millones, lo que resultó en un saldo positivo consolidado de $903.152 millones para el conjunto de las 32 empresas.
Los déficits más relevantes se concentraron en el sector ferroviario. Operadora Ferroviaria S.A., encargada del transporte de pasajeros en líneas como Sarmiento, General Mitre (incluido el servicio Maipú-Delta), General San Martín, General Roca y Belgrano Sur, además de servicios regionales y de larga distancia, registró un déficit financiero de $109.725 millones en 2025. En 2024 había obtenido un resultado positivo de $81.537 millones. El desequilibrio se explicó principalmente por el aumento de las erogaciones corrientes —casi en su totalidad gastos de operación— y, en menor medida, por mayores gastos de capital.
La Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF), responsable de la planificación, construcción y mantenimiento de la infraestructura ferroviaria (vías, estaciones y señalización), acumuló un déficit de $85.603 millones. El informe oficial atribuye el desequilibrio al incremento de los gastos de capital, integrados íntegramente por Inversión Real Directa en obras de señalamiento, vías, pasos a nivel y obras civiles.

Belgrano Cargas y Logística S.A. reportó un rojo de $41.925 millones. A pesar de los esfuerzos por incrementar el tonelaje transportado, la estructura de costos fijos y la necesidad de reparaciones en ramales estratégicos superaron los ingresos genuinos de la compañía.
Mediante el Decreto 67/2025, se autorizó el procedimiento para la privatización total de Belgrano Cargas mediante desintegración vertical: separación de actividades y bienes de cada unidad de negocio, con remate público del material rodante y contratos de concesión de obra pública para vías, inmuebles aledaños y talleres ferroviarios.
La inminente privatización del sistema ferroviario de cargas avanza con el Grupo México a la espera de los pliegos oficiales. La compañía apunta exclusivamente a operar el Belgrano Cargas, ramal estratégico del norte del país, y analiza adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

“Estamos proyectando una inversión de hasta USD 3.000 millones para poder levantar la infraestructura. Eso sería la inversión principal, sería para rehabilitar la vía, poder mover más carga en cuanto a tonelaje y número de carros y modernizar el equipo. Pero son inversiones graduales”, afirmó Bernardo Ayala, CEO de la filial estadounidense de la compañía.
El ejecutivo indicó que el interés se centra en desarrollar una red que transporte granos, productos industriales, minerales y cargas generales, con foco principal en el Belgrano Cargas. “Tiene muy buena cobertura, acceso a la zona agrícola, a la zona mineral y acceso a los puertos”, explicó.
El Belgrano Cargas es clave para el noroeste argentino, con impacto en Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero. Transporta soja, maíz, azúcar, melaza y cítricos hacia los puertos del Gran Rosario.
La llegada de capitales privados permitiría aumentar la eficiencia, reducir tiempos de traslado (actualmente de 7 días, con meta de 3) y elevar la participación del ferrocarril en el transporte de cargas, que hoy representa solo el 5% en Argentina frente a mayores porcentajes en México y Estados Unidos. Grupo México propone trenes más largos y pesados, con mayor velocidad y capacidad, replicando el modelo aplicado tras la privatización ferroviaria mexicana en los años 90.
Números en rojo
Fuera del ámbito ferroviario, otras empresas con déficits fueron Casa de Moneda S.A.U. ($37.554 millones), afectada por la caída en la demanda de servicios de impresión; Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA) ($18.001 millones), pese a un proceso de adecuación tarifaria; Yacimiento Carbonífero de Río Turbio (YCRT) ($17.044 millones); Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín” (Fadea) ($16.137 millones); y Desarrollo del Capital Humano Ferroviario (Decahg) ($1.613 millones), entre otras.
En el ajuste de personal, la dotación total del subsector se redujo. Operadora Ferroviaria despidió a 2.404 trabajadores (de 22.585 a 20.181), Correo Argentino recortó 663 personas y Casa de Moneda pasó de 1.260 a 723 empleados (537 menos).